La gran variedad de activos que se combinan para formar las redes de telecomunicaciones hace que el modelo de negocio tradicional para las empresas del sector requiera mucho capital (es decir, es caro construir, operar y mantener esas redes). Además, debido al reto que supone gestionar toda una serie de actividades paralelas —como los pedidos de los clientes, el trabajo/los trabajadores/las actividades sobre el terreno, la capacidad de la red, el estado de la red y los pagos—, el grado de dependencia de los datos de gestión de activos es muy elevado, aunque no siempre se reconozca de manera suficiente.

En el pasado, por los activos de telecomunicaciones se entendían predominantemente las infraestructuras físicas. Sin embargo, la transformación del sector mediante las tecnologías —como la virtualización— ha provocado una explosión del volumen y la variedad de naturaleza de los activos gestionados. Las redes se centran cada vez más en el software y, lógicamente, proliferan los activos intangibles (como las funciones de red virtuales (VNF) y los objetos de red definidos por software (SDN)). Es atractivo para las empresas: los elementos de red virtuales, al ser software, pueden instalarse, ampliarse o desmantelarse de forma rápida y económica, por lo que el ciclo de vida de los activos se hace más dinámico. 

El concepto de virtualización

La virtualización de redes es un enfoque que desacopla el software del hardware, lo que resulta atractivo para las empresas de telecomunicaciones al agilizar sus operaciones. Sin embargo, no se trata sólo de sustituir una red física por una red lógica: la red de telecomunicaciones moderna es un complejo entramado de objetos/activos de red físicos, lógicos y virtuales.

 

El aumento de complejidad en la red significa más trabajo para los gestores de activos y los controladores de existencias de cada empresa de telecomunicaciones. Los ejemplos prácticos de la gestión de activos financieros abarcan las siguientes tareas:

  • Gestión de garantías
  • Inventarios de piezas de repuesto
  • Seguimiento de los costes de reparación
  • Seguimiento de datos financieros, como la depreciación y la vida útil restante (ULR)
  • Gestión de contratos de leasing/proveedores
  • Análisis de costes del ciclo de vida
  • Presupuestos y previsiones
  • Utilización de los activos y más.

Una gestión cuidadosa de los activos en todos estos casos puede suponer un importante ahorro de costes, más eficiencias operativas y una mayor resistencia de la red, así como mejoras en la toma de decisiones financieras. Tengamos en cuenta que el mero volumen de activos gestionados dentro de una red de telecomunicaciones hace que hasta la más mínima optimización puede producir un ahorro de costes importante. Un sistema de inventario puede ayudar a evitar compras innecesarias, permitir un mantenimiento proactivo para prolongar la vida útil de los activos y mejorar su utilización mediante la identificación y reasignación de activos infrautilizados —gracias a una visión completa y precisa de todos los activos de la red.

 

Para que la gestión de los activos a lo largo de todo el ciclo de vida sea eficaz, la transferencia de información precisa es esencial desde el pedido hasta el desmantelamiento. Si alguna vez ha tenido que verificar una lista de cantidades (BoQ) para validar la llegada de un envío de elementos de infraestructura a las instalaciones, sabrá que puede ser difícil confirmar que los componentes internos y/o virtuales se hayan enviado correctamente dentro del hardware o chasis. Luego la aceptación inicia la transferencia de datos para representar cada elemento físico, virtual y de software/licencia dentro de una solución de gestión de activos. Estos datos, claro está, deben de ser precisos a lo máximo: al fin y al cabo, durante el resto del ciclo de vida del producto se seguirán estos registros.

Gestión de activos durante el ciclo de vida

La infraestructura física y la red lógica se configuran y se ponen en servicio una vez han sido aceptados in situ y también como datos dentro de una solución de gestión de activos. A partir de este punto, su seguimiento se vuelve aún más difícil. Por naturaleza, los activos virtuales/VNFs son más dinámicos y transitorios que los activos físicos. A menudo cambian de estado o de escala, en respuesta a la constante evolución de la demanda y las condiciones de la red.

Las soluciones tradicionales de inventario de red/OSS simplemente no se diseñaron con estos paradigmas en mente. Es habitual ver como los productos más antiguos producen dificultades a la hora de hacer frente a las diversas demandas de las redes modernas y dinámicas y al seguimiento de activos.

Sistema de gestión de inventario de red de SunVizion

Ahora, Network Inventory Management System —el sistema de gestión de inventario de red de SunVizion— sí es capaz de gestionar esta creciente complejidad. De forma exhaustiva, SunVizion organiza los datos de inventario para albergar los elementos de red físicos y lógicos en todas sus aplicaciones prácticas, tanto en lo operativo como en lo financiero. Está preparado de manera óptima para manejar la velocidad del cambio en las redes cada vez más virtualizadas y mantener actualizados los datos de inventario/activos para facilitar el diseño, la construcción y la planificación de la capacidad. También se ha diseñado para mejorar la precisión de los datos ya registrados: mediante el uso de mecanismos inteligentes de descubrimiento y reconciliación.

Para los operadores, la transición hasta los modelos de red centrados en software, combinada con funciones avanzadas de gestión de activos, abre las oportunidades estratégicas. Al fomentar la automatización y aumentar la flexibilidad de la red, la virtualización permite reducir los costes operativos y encaminar una prestación de servicios más rápida y rentable.

La importancia de sistemas de gestión de activos seguirá creciendo en paralelo con la evolución de las redes de telecomunicaciones. El Network Inventory Management System de SunVizion, eficiente y flexible, es el máximo representante de estos sistemas.